Hernia de disco y vida normal Sin cirugía hay vida

Hernia de disco: ¿ la culpable de todo?

La hernia de disco no tiene que limitarte ni ser culpable del dolor


La hernia de disco, es una patología relativamente frecuente, tanto en población general como en deportistas. 

Aun así, la hernia de disco no tiene por qué limitar la vida normal ni generar dolor.

La hernia de disco es una lesión a nivel de la columna vertebral, que tiene varios tipos y clasificaciones (protrusión, hernia con menor o mayor desplazamiento de sustancia del tejido...) y que se suele relacionar directamente con dolor lumbar, limitación o incapacidad para hacer esfuerzos, etc.

El miedo a las hernias discales, se debe al desconocimiento y la mala información, debemos saber que no siempre tienen que ser las culpables del dolor.

Se realizaron pruebas de imagen (Resonancia Nuclear Magnética) a una población asintomática (es decir, que no referían ningún dolor de espalda) de diversas edades.

Lo curioso es que muy pocos de estos sujetos tenían la columna "sin problemas". Bastantes sujetos tenían problemas a nivel de disco (ahí tenéis la información), ya fueran protrusiones o hernias discales.

¿Qué quiere decir esto? Pues que sujetos sin dolor presentaban lesiones a nivel de disco que aparecían en la prueba de imagen. En este caso, no sirve el refrán de "una imagen vale más que mil palabras", pues lo que vale realmente es que estos sujetos, a pesar de esas lesiones discales, son sujetos sanos, asintomáticos, que seguramente llevarían una vida normal sin ser conscientes de estas patologías que, seguramente, tampoco le supondrían ninguna limitación.

¿Qué pasa? Pues que muchas veces acudimos a consulta por un dolor lumbar, o de espalda, nos hacen una prueba de imagen y ¡bingo! hay una hernia o protrusión, y ya está, ya tenemos culpable...

¿Qué es una hernia discal y qué síntomas provoca?

La hernia o protrusión discal es una saliencia o protrusión del disco intervertebral y su contenido más allá de su espacio fisiológico entre 2 vértebras. Al salir de su posición natural e invadir el espacio externo puede comprimir los nervios raquídeos o alguna estructura vascular generando síntomas como dolor, hormigueos o parestesias, mareos, etc., dependiendo de la zona donde se encuentre. Lo habitual es encontrarlas en las zonas más móviles de la columna, o sea en la columna lumbar (L4-L5-S1) o cervical (C4-C5-C6). 

En síntesis que tenías dolor lumbar, te bajaba por la pierna o dolor cervical, te duele la cabeza o se te duermen las manos y buscabas una solución, para eso fuiste al médico. El médico te dice que tienes una hernia de disco. Ahora tienes dos problemas, el dolor y la hernia y, como es lógico, te asustas, te preocupas… es que, en realidad, muchas veces vamos al médico a buscar un diagnóstico y, de este modo, ya lo tenemos, estamos en el club…

La solución clásica no te da muchas alternativas. Si nos basamos solamente en la Patología, el disco y la columna están dañados, así que a aguantar los dolores el resto de tu vida. La única posibilidad es aliviar el Dolor.

Tratamientos con técnicas sintomáticas para descontracturar los músculos doloridos y medicación, Analgésicos y Antinflamatorios y prohibiciones. Genial! Las empresas farmacéuticas contentas, ya tienen otro enfermo Crónico, ¡bienvenido al Club!… y tú, te resignas a esos alivios transitorios, a limitar tu vida, a no hacer deporte, a no poder jugar con tus hijos… Bueno, siempre nos quedará una Solución definitiva para quitar la Causa: LA CIRUGÍA, con todos sus riesgos y consecuencias.

La mayoría de las personas que pasaron por esto, te dicen que la Causa del dolor es la Hernia pero lo que te tratan son los Síntomas. Y ahí está el error, ¿alguien se ocupó de tratar la Causa de la Hernia?

La solución es hacer otro diagnóstico que nos permita saber por qué se produjo la hernia y qué es lo que genera el dolor: para eso tenemos que evaluar la biomecánica global y lo haremos valorando las cadenas musculares lo que nos permite determinar los desajustes, los bloqueos y los acortamientos que descompensan al cuerpo, comprimen el disco y generan la hernia y los dolores.

La Evaluación Clínica de las Cadenas Musculares es la Clave de la Solución

A partir de este diagnóstico descubriremos cuales son las cadenas causales de la hernia, la ciática, el dolor cervical, los mareos o el hormigueo de brazos. Así podemos ver que Juan puede tener una cérvico-braquialgia producida por una cadena de flexión y María por una cadena de extensión, los dos tienen síntomas similares y ambos tienen una hernia cervical. Si nos quedamos con el diagnóstico convencional sólo sabemos que tienen una hernia, trataremos igual a los dos y sólo podemos tratar sus síntomas, antinflamatorios, masajes o técnicas sintomáticas locales pero no corregimos nada y el problema sigue.

Como nosotros sabemos que la solución no está en tratar los síntomas sino en tratar la causa, corregiremos la cadena de flexión en Juan y la de extensión en María mediante técnicas manuales y ejercicios específicos y un programa de reeducación postural.

¿Qué conseguimos tratando las cadenas musculares que causan la hernia y otros síntomas?

Quitamos la tensión que desequilibra al cuerpo, que genera el dolor y descomprimimos el disco. Por eso, es que muchos pacientes se olvidan de su hernia para toda la vida y, en casos más complejos, pueden hacer una vida normal tomando algunos recaudos y con un tratamiento preventivo, indicación de ejercicios específicos, cambios nutricionales o reeducación específica.

La mayoría de las personas creen que el dolor en una zona del cuerpo tiene que ver con una patología ubicada en la misma zona. La medicina convencional nos reafirma en esta idea dándole un nombre al síntoma o a la patología. Ese camino nos transforma en enfermos crónicos y a conformarnos con tratar los síntomas y resignarnos a sufrir toda la vida. 

La mayoría de los dolores y patologías tienen solución, pero debemos buscar una 2º Opinión que busque la Causa y que mire más allá de la Radiografía o la Resonancia, y esto sólo es posible si sabemos evaluar la Patología Funcional que está determinada por el conjunto de Disfunciones que se van generando en tu cuerpo y en tu organismo a lo largo de los años. La cuestión es elegir el camino correcto, si tienes dolores tal vez sea el momento de cambiar el método, como decía A. Einstein “si hacemos siempre las mismas cosas los resultados serán siempre los mismos”. Tenemos que entender que los dolores, los síntomas y las patologías nos explican que el cuerpo no está funcionando bien, algo estamos haciendo mal. Cuando esto ocurre tenemos 2 opciones: ignorar el mensaje y creer que lo que me pasa es la “mala suerte” y no depende de mí o hacerme cargo de mi problema cambiar las Causas.

El caso es que muchos dolores de espalda tienen un origen mucho más complejo, mezclando multitud de factores físicos y también incluso emocionales, pero es más sencillo, más oportuno, que haya un único culpable, al que se puede poner rostro y perseguir, operar, prohibir hacer esfuerzos, etc.

Precaución, pero no miedo en las protrusiones o hernias de disco.

Tenemos el caso de deportistas que compiten a pesar de tener lesiones, como hernias de disco y otros problemas.

También el caso, como dice el estudio, de personas que hacen vida normal, con sus esfuerzos habituales, y sin limitaciones, pero en pruebas de imagen aparece que tienen alteraciones a nivel de la columna vertebral. Es decir, el daño en la estructura no tiene por qué corresponderse con limitaciones o problemas en las actividades diarias, o de ejercicio físico.

Para este tipo de problemas, está demostrado que el ejercicio físico actúa como prevención y tratamiento de este tipo de lesiones. Por supuesto adaptado a las necesidades, capacidades y características de la lesión, pero siempre es más beneficioso hacer una vida activa, con ejercicio, que quedarse en el sofá por miedo a que un esfuerzo haciendo ejercicio provoque un daño mayor en la columna (si se hace de forma adecuada, no tiene que haber ningún riesgo).

Caso de paciente curatuespalda


ELENA P

(HERNIA DE DISCO LUMBAR)

En el caso de Elena, médico de profesión,

Elena llegó con dolor debido a su problema, además de otras molestias ya que durante el ejercicio de su especialidad había desarrollado tendinitis en ambos hombros. La mayor parte del tiempo estaba sentada y nunca había hecho ejercicio de manera habitual. Comenzamos aplicando la técnicas y comenzó a notar la mejoría en seguida, luego se quedó embarazada y pudo sobrellevar dicho embarazo sin problemas. Hoy realiza los ejercicios de manera regular y ya no siente molestia alguna.

"Elegir un enfoque quirúrgico para la ciática [dolor irradiado a la pierna] relacionada con la hernia depende fuertemente de la situación individual de cada paciente, más que de las condiciones médicas y quirúrgicas que se consideran habitualmente", concluye el editorial que acompaña a ambos trabajos.

Stanford University Medical Center (EEUU).

Estos hallazgos sugieren que en la mayoría de los casos no hay una razón clara para defender fuertemente la cirugía, salvo por las preferencias del paciente. Para un paciente con recursos económicos, emocionales y familiares para soportar una ciática leve o media, la cirugía puede tener poco que ofrecer", agrega este especialista. Es más, los que optaron por este tratamiento no desarrollaron problemas graves, como deterioro neurológico.



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  • Secreto nº 2: Cuál es la mejor postura para que tus lumbares no se sobrecarguen
  • Secreto nº 3: Qué hacer para que el cuello y los hombros estén relajados mientras trabajas

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